Treinta años después, "Coma" me habla diferente.

Cynthia Salgado |  CC BY-NC-SA 4.0 

¿Qué pasa cuando una canción sobre el silencio total te dice más cosas cuando la oyes 30 años después?

De casualidad un día de estos me encontré escuchando el gran tesoro olvidado que es “Coma”. Al final del Use Your Illusion I, diez minutos y trece segundos de algo que en 1992 yo escuchaba con los audífonos pegados a la cabeza, sentada en el piso de mi cuarto, rodeada de pósters de Axl Rose que cubrían hasta el techo. Hoy, esta la canción me desconcierta de una manera completamente distinta.

Hoy, aprecio no solo la música, que es lo que en primer lugar me atrajo a GNR, sino también la madurez que me permite contemplar la música más allá de lo evidente; similar a lo que me ocurrió con Pink Floyd, cuya música pude apreciar mejor al acercarme a los 30. “Coma” aún me desconcierta por ser una joya: dicen por ahí que es el magnum opus de Slash, tan matemáticamente compleja que la banda sólo logró tocarla en vivo cuatro veces. 

El monstruo de Slash

"Coma" es el último track de Use Your Illusion I, y aunque está acreditada a Rose y Slash, Axl siempre la llamó "el bebé de Slash", su monstruo, y con mucha razón: Slash compuso la estructura de guitarra en lo que él mismo describió en 2011 como un "delirio de heroína", capturando esa niebla desorientadora y la intensidad implacable que extiende la canción a más de diez minutos. 

La canción estaba basada en un patrón repetitivo que se volvía "cada vez más matemático y preciso a medida que avanzaba", según Slash escribió en sus memorias. La estructura espiralosa y la ausencia de coro la convirtieron en una bestia difícil incluso para los propios guitarristas de la banda. Entre 1991 y 1993, la tocaron en vivo solo cuatro veces: una joya que casi nunca se mostró.

La canción habla literalmente sobre estar en coma, y esto a raíz de una sobredosis “a propósito” que tuvo Axl en los 80. Al parecer Axl luchó con las letras durante un año sin poder terminarlas. Fue al estudio a escribirla y se desmayó. Se despertó dos horas después y, sentado ahí en medio de la noche, terminó los últimos versos. Que adecuado es eso: que una canción sobre perder la conciencia haya sido terminada exactamente al salir de ese estado.

Lo que dijo Axl sin querer, queriendo

Axl habló abiertamente de haber escrito "Coma" sobre una sobredosis que tuvo años antes. En sus propias palabras, agarró un frasco de pastillas durante una pelea y se las tragó. Terminó en el hospital, pero lo que más le sorprendió fue que le gustó: ya no estaba en la pelea. Estaba fuera. Y fue completamente consciente de que se estaba yendo.

Lo que lo hizo volver, según él, no fue el amor ni ninguna revelación poética. Fueron los pendientes: que no había girado suficiente, que el disco se iba a olvidar, que tenía trabajo por hacer. "¡No!", dijo dentro de sí mismo. Y despertó. 

Axl describe un estado que es casi deseable, como un refugio, un lugar de paz que existe justo del otro lado del dolor. Y la música acompaña con precisión esa dualidad: acompaña la paz pero también el hueco y la desesperación que hay en el fondo,  que se siente en los cambios de tempo, en las guitarras que de repente se vuelven urgentes, en la voz de Axl que sube cuando debería calmarse.

Críticos y analistas frecuentemente leen "Coma" como un relato en contra de las drogas, una ilustración descarnada de las realidades del abuso de sustancias sin resolución fácil. Otros la interpretan como una exploración del desespero existencial, donde el limbo del protagonista evoca un cuestionamiento más profundo del sentido de la vida bajo el peso de la fama. Las dos lecturas son válidas. Para mí, la lectura existencial es más apropiada: la música que sube y baja y a ratos parece un caballo desbocado habla sobre mucho más que el estado de coma.

El misterio real del coma

A mis trece años, el coma era simplemente algo que separaba el consciente del inconsciente, los vivos de los casi-muertos. Hoy sé que es bastante más extraño que eso.

La conciencia puede entenderse como un continuo que incluye el estar despierto, pero también las diferentes fases del sueño, los estados inducidos por la anestesia y el coma. El estado de coma se caracteriza porque las personas no responden a la estimulación exterior, y resulta que eso NO significa necesariamente que no estén percibiendo nada.

Un estudio publicado en 2024 en The New England Journal of Medicine llegó a una conclusión que me dejó pensando varios días: aproximadamente uno de cada cuatro pacientes con lesiones cerebrales graves que parecían no reaccionar sí era capaz de responder a instrucciones de forma encubierta. Lo llaman "conciencia oculta". Están ahí dentro, de alguna manera, aunque no se manifieste.

El coma no es simplemente que el cerebro esté "apagado". Su funcionamiento y comunicación se alteran drásticamente: las redes neuronales que normalmente trabajan juntas para procesar información y generar conciencia se fragmentan. Es un estado intermedio, un umbral, una zona donde las categorías que usamos normalmente, como despierto, dormido, dejan de funcionar como se espera.

Lo que la música sabe

Hay canciones que envejecen con vos. No cambian, pero vos sí, y entonces las escuchás diferente. Me pasó con Pink Floyd. A los veinte años escuchaba Animals y veía el enojo, la disconformidad. Cerca de los treinta empecé a escuchar la soledad. Ahora escucho algo que no sé nombrar todavía, pero que tiene que ver con el tiempo y con las cosas que no se pudieron decir a tiempo.

Con "coma" me está pasando algo parecido. A los trece, era la guitarra de Slash lo que me movía. Hoy es la arquitectura completa de la canción: cómo crece, cómo cede, cómo vuelve a crecer. Cómo hay momentos en que parece que todo se va a caer y de repente se sostiene; cómo la música, exactamente como el estado que describe, existe en ese borde entre el caos y una calma extraña.

Y yo, que llené cuadernos y paredes de pósters de Axl Rose a los trece años, me encuentro hoy a los cuarenta y resto, agradeciéndole a esa chiquilla que supo reconocer que había algo importante ahí, incluso sin poder nombrarlo todavía.


¿También te lo preguntaste?

Antes de seguir pensando, un poco de contexto:

"Coma" (Guns N' Roses, 1991) es el track final de Use Your Illusion I, una pieza de más de diez minutos escrita por Slash, en sus propias palabras, en un “delirio de heroína” y con letras de Axl Rose sobre una sobredosis real que tuvo en los años 80. La canción describe el estado de coma desde adentro: como un lugar de paz, de ausencia de pelea, casi deseable. La música, matemáticamente compleja y sin coro, sube y baja como un organismo vivo que no termina de decidir si quiere seguir o no.

Con eso en mente…

1. ¿La paz que describe Axl es real, o es solo la ausencia de dolor? No es lo mismo: la ausencia de dolor es un vacío; la paz implica algo positivo, una presencia. Lo inquietante de "Coma" es que Axl no describe un vacío, sino un estado que prefiere al menos por un momento. La neurociencia todavía no sabe qué experimenta alguien en coma, pero estudios recientes sugieren que uno de cada cuatro pacientes mantiene algún grado de conciencia oculta. Si eso es cierto, quizás Axl no estaba describiendo una ausencia, sino otro tipo de presencia.

2. ¿Lo que nos hace volver de un umbral así es siempre algo noble? No necesariamente. Axl volvió porque pensó en el disco, en la gira, en el trabajo pendiente. No volvió por amor ni por revelación: volvió por obligación profesional. Eso es incómodo de sostener, pero también es honesto. Quizás el instinto de supervivencia no discrimina entre razones grandes y razones pequeñas. Volvés con lo que tenés.

3. ¿Puede una canción describir un estado que el lenguaje no puede? La música de "Coma" hace algo que las palabras de Axl no logran solas: encarna la ambigüedad. Hay momentos en que la guitarra parece calmarse y de repente se descontrola. Hay momentos en que todo parece resolverse y no se resuelve. Esa estructura reproduce el umbral. Quizás algunos estados de conciencia solo pueden comunicarse así: sin mucha explicación.

4. ¿Entonces el coma es un estado de muerte o de vida? Ninguno de los dos, y eso es lo que lo hace difícil. Es un tercer estado que nuestras categorías no contemplan bien. Como la canción misma: ni rock, ni balada, ni con coro, ni sin él. Algo que simplemente existe y que, precisamente por eso, dice cosas que los estados más definidos no pueden decir.


Fuentes:

Rose, A. (1992). Entrevista sobre Use Your Illusion. Interview Magazine.

Slash & Bozza, A. (2007). Slash: The Autobiography. Harper Entertainment.

Bodien, Y. G., et al. (2024). Disociación cognitivo-motora en trastornos de la conciencia. The New England Journal of Medicine, 391, 598–608. https://doi.org/10.1056/NEJMoa2400645



Este trabajo usa licencia CC BY-NC-SA 4.0 

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Cynthia Salgado

Diseñadora de pensamiento visual, narradora estética y exploradora del alma del diseño. Desde este espacio comparto ideas, símbolos y preguntas que nacen entre la crítica, el arte y la identidad. Escribo, diseño y acompaño a quienes desean construir marcas sensibles, con raíces profundas y ramas que se abren al viento.

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